Las elecciones del 2004 marcaron un hito importante en la historia política dominicana, la inducción de la intención del voto fue la característica, asi como la manipulación de encuestas lograron su máxima expresión.

En la campaña electoral del pasado 2004 el PRD Y EL PLD se burlaron del electorado, gestaron la misma sin ninguna oferta de solución a los males que nos agobian y a las aspiraciones insatisfechas del país, agravada porque éstos acrecentaron tales males en los dos pasados gobiernos que antecedieron a ese año, realmente en el pasado proceso solo se indujo al país a escoger entre lo malo y lo menos malo.

El PRSC, tenia la mejor oferta, el mejor discurso y propuestas claras a los males acuciantes, el Candidato EDUARDO ESTRELLA fue el único en presentar un verdadero plan de gobierno, sin embargo el país electoral no miro hacia el Partido Reformista Social Cristiano.

De la experiencia anterior, tomamos una sola conclusión: el PRSC debe reencontrarse con el pueblo dominicano del cual se ha divorciado.

La realidad de la que debe partir mi partido, es que el pueblo dominicano nos reiteró una condición que ya nos había dado en el año 1996 y en el 2000, pero no nos hemos percatado o no la aceptamos, en ambas fechas el PRSC adquirió la irrefutable condición DE PARTIDO DE OPOSICIÓN.

Las perspectivas del presente gobierno no son halagüeñas, El pueblo dominicano espera que el partido reformista asuma un rol cónsono con la altura de la otrora obra de gobierno de los que fuimos protagonistas y así catapultar el legado que pretendió dejar a las presentes y futuras generaciones de dominicanos y dominicanas, EL Dr. Joaquín Balaguer.

Otra realidad que no entiende la dirigencia del PRSC, es que existe un marcado y compartido interés de reducirnos, la campaña de disminuir la figura de Balaguer que ha sido auspiciada por sectores de poder, cual es el caso de Rene Fortunato, constituye el mejor ejemplo.

Mas recientemente el actual gobierno ha iniciado la campaña para desacreditador los doce años, pretendiendo borrarlos de la historia, los reformistas tenemos recursos con que neutralizar la campaña orquestada, solo un video o llevado a DVD la grandiosa e insuperable obra de gobierno de nuestro partido, seria suficiente para fulminar la malsana intención de disminuirnos.

Un DVD, con la obra de Balaguer, podrían ser, inclusive, mercadiable; Relatar y redactar la condición de humanista de nuestro líder, característica que no puede exhibir ningún otro político dominicano, seria un gran instrumento para contrarrestar a quienes nos denigran.

Decirle a las presentes y futuras generaciones que Balaguer es realmente el padre de la democracia que hoy respiramos, promover que quines le adversaron, hoy imitan sus prácticas, pero sin éxito; sin éxito porque desconocen su pensamiento político y su doctrina, la cual sencillamente consistía EN ESTAR AL SERVICIO DE LOS MAS NECESITADOS.

Debemos declarar y enseñar en las escuelas, que Balaguer es el ultimo patriota que parió la nación, debemos contrarrestar las versiones retorcidas de la historia que hoy se enseña a nuestros hijos en las escuelas, hay recordar que murió luchando por la integridad y soberanía de nuestra nación, por cuanto debemos iniciar la tarea de corregir a quienes han escrito textos de historia inmersos en la pasión política.

Nuestro partido puede presentarse ante el país como los pioneros en la protección del medio ambiente, de nuestra flora y de nuestra fauna, y decir a boca llena que es Balaguer el padre e iniciador de la cultura de protección al medioambiente en nuestra nación.

En otro orden los reformistas debemos decir con claridad meridiana, que en los gobiernos del PRD se han asesinado más dominicanos que en la guerra de abril y en la época de Trujillo.

Igual debemos dejar claramente establecido que en los gobiernos del PLD ha habido crimen de estado sin resolver, que periodistas, militares y prominentes personalidades del país han sido vilmente asesinados, en números que superan todo lo que la historia republicana, incluyendo los doce años, pudiera recoger.

Debemos preparar el PRSC, para rescatar el país, igual tarea nos toco en el 1966 después de la funesta guerra de abril, también nos tocó reconstruir el país en el 1986, después de la década perdida de los gobiernos del PRD.

El liderazgo emergente del PRSC, debe estar conciente de las tareas y retos que tenemos pendientes como partido llamado a jugar un rol trascendente, de no ser así, seremos responsables de desgracia del pueblo dominicano y entonces podremos ser nosotros quienes, esta vez, induzcamos de nuevo al país electoral a escoger entre lo malos y los menos malos, sin ni siquiera fijarse en nosotros como alternativa.