Aunque la preocupación hoy de los y las dominicanas es del riesgo de una estampida de haitianos despavoridos que busquen refugio en República Dominicana, en particular entendemos que las condiciones no están dadas para esta alarma, mas bien nos preocupa y alarma la falta de gobernabilidad que allí impera, la necesidad de imponer un fideicomiso o de un gobierno.

 

Sustentamos este criterio en que el sismo afectó de manera preferencial la Capital Puerto Príncipe, que si bien es sede de gobierno y donde residen mas de tres millones de haitianos, lo que implica que el interior del país y especialmente las comunidades cercanas a la frontera dominicana NO están seriamente afectadas, por cuanto en éstas no imperan motivos para generar un éxodo masivo hacia nuestro país.
Además, la pronta asistencia internacional para mitigar los daños, la militarización y toma del control de la seguridad haitiana por fuerzas armadas Estadounidense son una garantía a los fines de perder el temor de una estampida hacia esta parte de la isla.

Pero nuestra inquietud deriva de la conversación que sostuviéramos con el honorable Presidente del Senado Haitiano, KELLY BASTIEN, quien se recupera en un importante hospital de esta ciudad de Santiago fruto de los daños causados por el desplome del edificio del Congreso Haitiano, igual situación afecta al Palacio Nacional de allí.

Bastien manifestó que “en Haití existe una situación de vacío de gobernabilidad tras el terremoto que destruyó Puerto Príncipe y afectó gran parte del país”, explicó además que no ha tenido contacto con las autoridades gubernamentales de ese país, incluyendo su presidente.
“el sistema de gobernabilidad se ha desintegrado en su totalidad, por cuanto urge la necesidad de crear un comité de desastres con la participación de todos los poderes del Estado”.

Igualmente, el congresista aseguró que “pasará mucho tiempo para que Haití vuelva a su normalidad”, al tiempo que señaló la imposibilidad de reunir el Congreso por la falta de un local desde donde se pueda enfrentar el mal tiempo por el que pasa Haití y agrego: “Yo me siento impotente por no saber cómo ayudar a mi gente”, dijo.

Ante esta ingobernabilidad preocupa la distribución de la ayuda humanitaria y la seguridad ciudadana, así como también llama la atención la campaña mediática en Europa, en particular España, en donde se intenta colocar a República Dominicana a la defensiva respecto de la responsabilidad social y de solidaridad.

Demandamos de la comunidad internacional que afronten su deuda social, en especial FRANCIA, CANADÁ Y USA, que ha sido irresponsable frente a Haití, responsables además de saquear ese país y disfrutan de las grandes riquezas extraídas del territorio haitiano dejado ese pueblo como un “viejo sin dientes”, si no que lo han desestabilizado políticamente.

Demandamos, también, desnudar a quienes han auspiciado la separación sentimental de nuestros dos pueblos, desconociendo mediática-mente el gran espíritu de solidaridad que caracteriza y practican los y las dominicanos respecto de Haití.

En conclusión ante el colapso del Gobierno Haitiano, el riesgo de grandes epidemias y los posibles brotes de violencia social que pueda explotar allí, demandamos que alguien asuma la dirección de ese país y hagan de él un Estado viable.