Durante las ultimas semanas hemos observado una campaña mediática, evidentemente dirigida por sectores oficialistas quines advierten la posibilidad de una nueva reforma fiscal a mediado del presente año.

A pesar de constituir una intención vedada, la anunciada nueva reforma fiscal es un telón de humo, además de una verdadera falsa que responde a otros intereses, los que pretendemos poner al descubierto.

La principal justificación aireada por la compaña puesta en marcha, es que el Fondo Monetario Internacional ha exigido una nueva Reforma Fiscal, pero salvo que la delegación del FMI en la Republica Dominicana no tenga un doble discurso, en la ultima intervención de sus titulares en el Congreso de la Republica , dejaron claramente establecido que no han exigido ni las reformas tributarias antes aprobadas, mucho menos futuras reformas impositivas.

Lo contra producente de este tema es que, mientras el Secretariado Técnico de la Presidencia , anuncia al país el gran logro de llegar a feliz termino la Renegociación de la Deuda con el Club de Paris, lo que significa postergar los compromisos de pago del presente año, así como también anuncian con bombos y platillos el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, por otro lado el gobierno insiste en la emisión de nuevos bonos soberanos.

Mediante el decreto 12-05 de la pasada semana se ha convocado al Congreso de la Republica a una legislatura extraordinaria, con la intención de que sea aprobada la ley que autoriza al Poder Ejecutivo la emisión de bonos por valor de 8,282 millones de pesos.

Resulta contradictorio oír a los funcionarios Peledeistas defender la emisión de Bonos Soberanos, cuando hace a penas unos meses sustentaban una campaña de oposición en este tema y tal oposición los catapultó a ganar el poder que hoy inquilinamente ostentan.

La campaña referida pretende ocultar el superávit que generara al gobierno la combinación de estas dos situaciones: Renegociación de la deuda y emisión de Bonos, hoy se plantea ante la opinión publica que tal emisión podría evitar la exigencia del FMI de una nueva reforma, Reforma que no es mas que una elucubración.

Debemos hacer un ejercicio sobre la proyección que representa el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y la Renegociación de la Deuda Externa 75 y 614 millones de Dólares respectivamente, el primer monto que lo dejaremos de pagar y el segundo nuevos ingresos, la combinación de ambos convertidos en pesos representan 21,000 millones de pesos.

A lo anterior debemos anexar que como consecuencia indirecta del acuerdo con el FMI ingresarán al gobierno cerca de 1,900 millones fruto de préstamos contraídos por la pasada administración y que se habían suspendido sus desembolsos, prestamos contraídos por el PRD con la oposición del PLD que representan casi 60,000 millones de pesos. Debe constar el agravante de que estos recursos no están contemplados en los ingresos externos del presupuesto de la nación para el presente año.

Durante la Legislatura extraordinaria ya convocada, debemos hacer un ejercicio de sensatez ponderando seriamente rechazar esta nueva emisión de bonos propuesta por el ejecutivo de la nación y así cumplir el sagrado mandato constitucional que tiene el Congreso de representar como defensor del pueblo a los dominicano y dominicanas, toda vez que la oportunidad le permite al Congreso de la Nación , poner en relieve su rol de controlador y fiscalizador cual manda la carta magna.

Tenemos la firme convicción de que esta intención de desconocer los ingresos que genera la Renegociación , el Acuerdo y los Prestamos Pendientes de desembolsar, demuestra una ambición desmedida de los inquilinos del Poder de pretender la aprobación de Bonos Soberanos, pero peor fuera que los legisladores hagamos, de nuevo, un flojo servicio a la Patria.